20 años de experiencia en consumo de sustancias y dinámicas vinculares asociadas
Muchas personas llegan a terapia cuando algo comienza a repetirse o a perder sentido.
Un consumo que dejó de ser solo apoyo y empezó a organizar decisiones, estados de ánimo o vacíos.
Un vínculo que se volvió tenso, confuso o difícil de sostener.
Una sensación de desconexión que no encaja con la imagen de estabilidad que otros ven.
Desde mi experiencia clínica, estos malestares no son errores con los que se deba entrar en lucha o resistencia.
Suelen ser señales de una forma de funcionamiento que antes fue necesario y que hoy piden un posicionamiento distinto frente a la realidad.
El trabajo terapéutico consiste en comprender el sentido de ese patrón, asumir la propia experiencia con mayor claridad y recuperar capacidad de decisión y coherencia.
Mi tarea es acompañar ese proceso con encuadre, profundidad y responsabilidad clínica.
Durante más de dos décadas he trabajado con adultos que mantienen responsabilidades laborales y familiares, pero que advierten que el consumo —propio o de la pareja— comienza a ocupar un lugar desproporcionado en la vida emocional y vincular.
Actualmente mi foco no es la adicción en crisis hospitalaria ni la terapia de pareja general.
Trabajo en un punto específico y poco abordado:
consumo funcional en personas aparentemente estables y su impacto progresivo en el proyecto de vida y en los vínculos.
A lo largo de los años he observado algo constante: cuando el consumo está activo, el trabajo relacional requiere una secuencia adecuada. La regulación individual y la asunción de responsabilidad preceden cualquier intervención vincular profunda.
Este principio estructura mi práctica clínica.
En algunos casos, cuando no existe consumo activo, el trabajo puede orientarse hacia un proceso de integración personal más profundo.
Cuento con 20 años de experiencia clínica en atención primaria, secundaria y práctica privada.
Mi trabajo se ha centrado especialmente en:
Vínculos de pareja y dinámicas relacionales complejas.
Integro rigurosidad psicológica con trabajo de profundidad, manteniendo siempre un encuadre claro y clínicamente responsable.
▶︎ Psicólogo Clínico, título profesional obtenido en 2006.
▶︎ Registro Nacional de Prestadores Individuales de Salud N.º 192118, Superintendencia de Salud de Chile.
▶︎ Postítulo en Psicoterapia Humanista Transpersonal, Instituto de Expansión de la Conciencia Humana.
▶︎ Diplomado en Psicología Transpersonal Integral, Instituto de Formación Transpersonal Integral.
Marcos de Comprensión
A lo largo de mi trayectoria he integrado distintos marcos teóricos que enriquecen el proceso terapéutico sin sustituir el fundamento psicológico ni la responsabilidad profesional:
◆ Aportes de la Psicología Analítica (sombra, simbolismo, arquetipos).
◆ Uso clínico del Eneagrama como herramienta de observación de patrones de personalidad.
◆ Formación en acompañamiento de vínculos y procesos de pareja.
Sobre el encuadre
La transformación real no depende solo de técnicas o credenciales. Requiere compromiso y un marco clínico adecuado.
Si consideras que este enfoque puede ser pertinente para tu situación, podemos revisar tu caso con calma y claridad para definir el camino más apropiado.